19 septiembre 2017

Eve of Destruction


¿Nunca creíste que podría ser tan fuerte?

La Providencia se encontraba en la Oscuridad inmóvil con los ojos cerrados. Diferentes puntos de luz comenzaron a brillar en su mundo ciego y ominoso rompiendo el silencio. 

Una tormenta de luces de colores envolvió la oscuridad que manaba ocultando la sangre que yacía a los pies de su trono de piedra. La Emperatriz del Destino se deslizó entre el licor carmesí con sus ojos ciegos. Las espinas y las rosas que cubrían su cuerpo se teñían con el elixir de vida. Unos lazos rojos emergieron del azabache y se enlazaron en sus muñecas, brazos, cuello y cintura tratando de detener su marcha inexorable en vano: las rompió en un solo movimiento. 

La Princesa del Porvenir era insondable y sus designios silenciosos. Su abrazo de oscuridad lo temía incluso la muerte. Por ello caminaba con libertad y de cuando en cuando abandonaba su reino para unirse a los mortales en su danza macabra. Atravesó el umbral entre la vida y la muerte y fue elegida de Dios como la mujer originaria que daría vida a sus descendientes. Durante un tiempo fue su esclava, su hija más querida, la única que jamás le traicionaría y le amaría hasta el fin de la eternidad.

Y un día oscuro se rebeló contra su creador. El paraíso ya no florecía y la reina extinguió su luz. La serpiente fue su aliada y ella su perdición. Qué ocultaba su corazón nunca lo supieron.

El Jardín del Edén se oscureció cuando ella tomó la manzana entre sus manos y la arrancó de su árbol de sabiduría. Sus encantos hicieron sucumbir a su amor en el paraíso, aunque ella no amaba a nadie pues su corazón era frío como el hielo. Él, cautivado, mordió la fruta prohibida sellando su destino fatal en las sombras sin que ella revelase que siempre había estado allí para destruirles.

La Reina Tenebrosa abandonó el paraíso cubierta de rosas y espinas, que hacían sangrar su piel en castigo por su implacable belleza y rebeldía. Ella solo sonreía, porque el destino escogido por su estirpe era maligno, engañoso, más allá de lo que los seres divinos de cualquier época podían visionar. Eligió ser desterrada de la historia, en un mundo caótico en el que los seres carecían de moral y merecían el mal que buscaban en los rincones más oscuros de sus mentes para torturarse. Solo era un fragmento de ese Edén perdido en el que sueñan los que viven en la pesadilla, y sería su Reina durante la Oscuridad a la que regresó para cerrar los ojos mientras su historia se escribía.

Y no se olvidaría jamás el nombre de Eva.


Dedicado a Lucía, por su dulzura y genio vivo. 

2 comentarios:

Licaón dijo...

Es curiosísimo el efecto de la música esta vez =) Probé a leer también algún trozo sin música y perfectamente podrías transformar esto con una melodía más lenta en algo oscuro y tirando a instrospectivo. Pero con esta música me transporto continuamente a un contexto de acción. Como si la Emperatriz después de romper esos lazos rojos se hubiese puesto a repartir yoyas como si no hubiese un mañana, o se estuviese preparando para ello de forma frenética ;)

Un abrazo Wher

Wherynn dijo...

Me alegro que se viera! Quise que la música le diera caña a mis historias reflexivas,como bien has captado. Este año procurare hacer cosillas asi un poco diferentes y seguir cambiando las temáticas.

Un abrazote Licaon!