19 febrero 2014

Nightingale's lay

Cómo puedes escribirle a la luz si eres plena oscuridad... cómo puedes escribir al sol si eres la luna... cómo puedes escribir a la lluvia desde el desierto... cómo puedes dejar que la inspiración fluya desde un corazón que no le pertenece...

Su mirada se cruzó con el vacío, y los ojos del abismo sonrieron desde la oscuridad. La lluvia cubría aquel lugar con su danza eterna, anegando sus sentimientos hasta que se derramaron por todo aquel paisaje desolado. El mar de nieve cubría con su frío manto helado la naturaleza agonizante que trataba de sobrevivir a aquel arduo invierno. Hacía una eternidad que era invierno...

El, sin embargo, permanecía en pie, buscando el rastro de la primavera. Cualquier brote, cualquier melodía que le recordara que una vez el día estuvo de su lado, aunque nunca se hubiera dado cuenta. La luz había iluminado su realidad, pero no había sido capaz de captarla en toda su esencia. Se había perdido en la noche de los tiempos y ahora ya no podía ver ninguna... 

Sin embargo, sentía esa cadencia. Sentía que fluía en su interior, cálida y dulce, como el rocío al amanecer. Sentía que relucía en un rincón recóndito y olvidado de su mente, bella como una rosa roja que acaba de florecer llena de vida. Sentía que el invierno solo era la promesa de una hermosa primavera que estaba por llegar, donde la luz brillaría tenuemente para que el misterio de su existencia nunca fuera revelado.

Se engañaba. Aquella primavera no llegaría jamás. No por si sola. Al igual que el invierno, un destello la provocaría más allá de todo entendimiento. En realidad lo entendía a la perfección, pero no podía dejar de perderse en las figuras, las metáforas y los enigmas. Así era su naturaleza. Con mirada serena contempló aquel inmenso mundo que le rodeaba y que solo a el pertenecía. Sus luces y sus sombras, sus secretos e incógnitas, todo aquello que deseaba compartir o que permaneciera silenciado. Todo aquel mundo que era el fiel reflejo de su personalidad. Toda su realidad. 



Dedicado a Noelia, por su elegancia.

14 febrero 2014

Hooked on a feeling

Todo aquel paisaje era demasiado abstracto para su gusto. Parecía estar inmerso en alguna suerte de mundo surrealista dentro de algún cuadro... surrealista. Si hasta pensar empezaba a ser más duro de lo que... ¿pensaba?

Miró en lontananza y vio el mar. Unos preciosos barcos formaban en el horizonte de modo que a simple vista parecían un puente. Otros navegaban más cerca, y sus velas estaban compuestas por mariposas. En el desierto que se encontraba, vio los característicos relojes derretidos símbolo del surrealismo que se encontraban en el imaginario de la humanidad. En un acantilado cercano, una mujer hermosísima vertía agua en el mar desde la cascada que formaban sus cabellos. ¿Cómo iba a concentrarse en un lugar así?


Oniros sonrió desde su reino. El orbe aún giraba cerca de Guîmorëll, pero este no parecía especialmente interesado en descubrir sus secretos. Quizás el paisaje le distraía demasiado... Sea como fuere, su crónica se vería con mejores ojos si incluía los enigmas del orbe. Suponiendo que pudiera desentrañarlos...


El joven Rômendazmne trató de aclarar sus ideas. De pronto, recordó el orbe-palantir que la figura le había tendido hacía... ¿cuánto hacía? El tiempo parecía transcurrir de una forma muy peculiar en aquel lugar... La esfera permanecía suspendida en el aire y su particular cromatismo le hizo pensar en mundos fantásticos donde las criaturas no poseían magia, las personas no tenían el poder de cambiar de realidad a voluntad y los días y las noches se sucedían sin ningún intervalo temporal entre ellas... ¡ja! ¡un mundo así no podía existir! 


Oniros sonrió de nuevo. Aquel joven tenía pensamientos muy cuando se lo proponía, pero no tenía ni idea de que estaba mucho más cerca de esa realidad de lo que imaginaba. Si no resolvía pronto el enigma del orbe, su mundo se comenzaría a desdibujar dentro del mundo onírico. Tal vez incluso ya estaba pasando... 


El palantir le inspiraba incluso más que aquel mundo surrealista que le rodeaba. Guîmorëll siguió imaginando aquel mundo insólito que tan bien quedaría en su crónica, si no fuera porque la era sobre mundos existentes. De todos modos, si realmente existía, quizá pudiera viajar a el a través de las nebulosas, tan solo hacía concentrarse de verdad en su deseo. No podía ser tan difícil, ya lo había alguna vez. ¿Por qué parecía que algunas palabra se perdían en sus pensamientos? 


Oniros suspiró. Ya había comenzado.



Dedicado a Guillermo, ¡feliz cumpleaños Meyers!

Sugar & spice

Aquello era lo más raro que había visto en su vida. Una criatura, que parecía un híbrido de varias criaturas del bosque, la miraba con sus ojos grandes y llamativos de color morado-verdoso. Päu se había quedado sin palabras, tenía que ser una broma... ¿pero de quién?

- Tiene que ser una broma... ¿pero de quién? -preguntó en voz alta. La odalisca la miró con ojos desorbitados y Päu guardó silencio. Mejor no provocarla, a saber qué se había tomado...
- ¿Vas a darle paja? -preguntó su amiga con un tono que le pareció algo amenazador.
- ¡Por supuesto! es un... animal muy bonito.

La criatura la miraba fijamente. ¡La verdad es que era bastante mona! obviando el hecho de que no podía ser real y seguramente se trataba de algún moderno juguete. Venga, iba a seguirles la corriente, a ver en qué daban. Por cierto, ahora que lo pensaba... ¡vaya amigas tenía! la habían dejado tirada con la pirada, el coso raro ese y encima se habían cargado la cámara. Si, cada vez estaba más segura de que tenía que ser una broma...

- Tiene hambre... ¡dale más paja!
- Y "dale con la paja" -murmuró Päu para si.

Cuando terminaron de alimentarla, la criatura se fue. Päu no sabía qué hacer y no le gustaba la forma en la que la odalisca la miraba en ese momento.

- Yo también tengo hambre... creo que voy a ir a nutrirme -disimuló mientras se alejaba lentamente de su amiga.
- Tu no te vas a ningún lado.

Vale. Eso era una amenaza.

- ¡Päu!

Wherynn iba hacia ella a toda prisa trastabillando con sus harapos de vagabunda y blandiendo un cuchillo.

- ¿Estás loca? ¿¿qué haces?? -preguntó Päu, cada vez más asustada. 
- ¡Protegerte! encima te quejarás -contestó Wherynn poniéndose protectoramente delante de ella y apuñalando el aire de forma bastante cómica, aunque dada la situación poca gracia le hacía.
- Esto está yendo demasiado lejos... ¡parad con la broma! 
- ¿Qué broma? hasta donde yo se esta tía está poseída o algo y las demás son unas cobardicas y te abandonan. Yo me armé con el cuchillaco este y vengo a por ti, ¡tenemos que huir!
- Aquí nadie se va a ningún lado -repitió la odalisca con voz tenebrosa.
- ¡Anda que no!

Sin que nadie pudiera preverlo, Wherynn sacó de uno de sus bolsillos unas serpentinas y se las tiró a la cara a la odalisca. Aprovechando su distracción, la tiró al suelo de un empujón y le dio una patada en la espinilla. Mientras la chica se retorcía de dolor, sacó rápidamente unas cuerdas y trató de inmovilizarla. Päu, instintivamente, se lanzó a ayudar a Wherynn y abofeteó a su amiga. Entre las dos lograron atarla de pies y manos mientras la chica gritaba como una histérica. 

- Estamos hechas unas abusonas... -comentó Päu mientras le rompía una de las telas de su falda y se la metía en la boca para que no chillara. 
- ¡Qué pena! era un disfraz muy bonito... bueno, no íbamos a dejar que nos atacara, ¿no? Mírala, está rarísima... esas pupilas no son normales...
- Si, y todo el rato hablando de la paja... se habrá tomado algo raro en la fiesta.
- ¿Qué fiesta?
- No se... ¡antes! La cuestión es... ¿qué hacemos con ella?
- Como siga así, habrá que darle hasta que se desmaye... -dijo Wherynn viendo que la chica se movía furiosa.
- Pero qué violenta estás hoy... 
- ¡No! tengo miedo, no me gusta esto. Parece que estemos metidas en una peli de terror de verdad...
- Esto es una broma de las demás y tu estás compinchada... aunque te has pasado un poco pegándole... -señaló a la odalisca.
- En serio, no. Si es algún tipo de broma, yo no estoy metida. ¿Cómo voy a darle de esa forma si fuera broma?
- ¡Para que parezca más real! es muy tu. 

Wherynn miró a su amiga y Päu entendió que realmente hablaba en serio. Ella no sabía nada.

- ¿Sabes cómo se que esto es raro de verdad? -le preguntó Wherynn.
- No... ¿cómo?
- Mira al cielo.

La chica miró hacia arriba y se quedó pasmada. Las nubes se arremolinaban formando una espiral...



Dedicado a Paula, ¡feliz cumpleaños bolli!

07 febrero 2014

Eclipse

Existe un vacío de silencio en lo más profundo de la inspiración... Un eclipse de fuego que lo ilumina todo e irradia tanta energía que no deja ninguna sombra. Y las sombras son el principio y el fin de la creatividad...

Existe una pasión que desencadena los impulsos y hace fluir todo lo que alguna vez se guardó en el interior bajo llave de modo que ya no precisa ser escrito, pues la realidad no tiene cabida en el mundo de la imaginación redentora.

Existe un muro entre ambas realidades, unidas por una fina línea invisible que una auténtica enamorada no es capaz de cruzar para dedicar hermosas palabras a su numen, pues inspira su vida, no solo sus sueños.

Existe la posibilidad de que dos lazos rotos se unan y creen una fuerte conexión que establezca una cadena inquebrantable. Y esa conexión va más allá de las palabras...

Rw pyuwei.



Dedicado a Verónica, por nuestras confesiones.

01 febrero 2014

Lunacy (Illumination) IV


Locura... Sentimientos que envenenan tu mente a través de pensamientos oscuros e irracionales... la soledad, la melancolía, el delirio sin fin... 

Caos. La negación... La oscuridad abraza esos pensamientos y se convierte en tu amiga mas fiel... tu mejor aliada, la voluntad que mueve tu mundo, tu mejor arma para acabar con ellos... 

El paisaje quedaba parcialmente oculto por los jirones de niebla que paseaban entre la naturaleza salvaje del sombrío lugar. La niebla se cernía sobre mi y hacía que errara en mi camino, aunque no sabía hacia dónde tenía que destinar mis pasos para poder huir. Todo a mi alrededor era misterioso y desconocido, como si me hallara en la pesadilla de un cuento de hadas maldito en la imaginación. Ni la voluntad más fuerte hubiera podido resistir todo ese tormento sin eludir la realidad por algunos instantes en los que escaparse a un mundo quimérico en el que la luz por fin brillaba era el único modo de serenar la tormenta que arreciaba en su interior y clamaba su sed de venganza cada vez con más fuerza...
El silencio era tan profundo que los pensamientos hacían eco en mi mente, pero las palabras carecían de sentido alguno y me desorientaban. Mi percepción de la realidad se estaba desdibujando, y la cordura que me quedaba me abandonaba lentamente sin pausa. La venganza se forjaba en mis deseos más ocultos y salvajes, incendiando mi apasionada fantasía y dándome fuerzas para proseguir. Nunca me había sentido tan irracional y deseosa de justicia, la sangre latía en mis venas y me confería un poder que me hacía sentir única y especial, el ser idóneo para demostrarles que sus palabras morirían en sus labios sin que pudieran crear ninguna sombra a mi alrededor ni en mi interior...

El aullido de unos lobos cambió radicalmente la atmósfera que me rodeaba y el ambiente se llenó con sus gemidos, que reclamaban la sangre del sacrificio de aquellos a los que aún no habían logrado destrozar con sus potentes fauces. Una sonrisa peligrosa cruzó por mi rostro, si se atrevían a acercase tendrían que enfrentarse a mi furia, que ardía como el fuego en mi corazón y me otorgaba una fuerza que estaba más allá de su imaginación. El peligro acechaba oculto entre la niebla, pero ya no tenía ningún miedo de enfrentarme a sus misterios, pues los enigmas que silenciaban en la profundidad de sus vacías mentes serían revelados para que sus voces no volvieran a escucharse jamás en mi mundo.

Unas figuras silenciosas comenzaron a surgir de entre la bruma, pálidas y espectrales, moviéndose lentamente hacia mi. Sus rostros lívidos carecían de expresión alguna, lo que les convertía en seres indescifrables capaces de cualquier atrocidad. Sus movimientos eran pausados, preludiando la agonía a la que pensaban someterme sin razón alguna por puro placer. No podían creer realmente que iba a dejarme dominar por sus necias versiones de mi realidad... La niebla comenzaba a arremolinarse lenta e inexorablemente a nuestro alrededor, cegando la visión de la majestuosa y salvaje naturaleza que nos rodeaba. No había manera de saber qué querían aquellas figuras muertas más allá de la realidad, y el miedo a lo desconocido se respiraba en el ambiente. Sin embargo, no podían hacer que olvidara aquel hermoso paisaje que había tras ellas y que cada vez anhelaba con más fuerza por el simple hecho que de me había sido negado. Jamás conseguirían que apartara la mirada de mis sueños para creerme sus vanas mentiras...

Las figuras se cerraron sobre mi y su frialdad comenzó a helarme el corazón sin que me diera cuenta. Los pensamientos fluían caóticos en mi interior, aquello carecía de sentido alguno y deseaba venganza. Las cadavéricas figuras trataron de guiarme contra mi voluntad hacia una laguna que no había visto y que estaba repleta de fuegos fatuos. Pretendían acabar conmigo y aún no entendía sus razones, si es que existían. Los fuegos me sedujeron por un instante, pero no fueron capaces de adueñarse de mi alma. Sus designios no tenían cabida en mi realidad, mi mente no les pertenecía. Me di la vuelta y me dirigí hacia la bruma, hacia aquella soledad amiga que aún no me había traicionado. Las figuras quedaron en silencio atrás.

La niebla hacía que mis pensamientos volvieran a brillar con sentido, nítidos a pesar de estar perdida. Cualquier incógnita sería mejor que la pesadilla que estaba dejando atrás, tan irreal y distópica. La oscuridad iluminaría mis deseos y los haría realidad, y la bruma guiaría mis pasos en lugar de extraviarme. Mis enemigos quedarían expuestos y el tiempo sería mi mejor aliado para olvidarlos. La conquista del miedo sería más dura de lo que imaginaría nadie, pero mi personalidad era fuerte y podría con todo. No temía a nada siempre y cuando encontrara mi camino libre por fin de toda aquella maldad sin razón. El mundo conocería mi verdadero yo y vería su fulgor resplandeciente, el destino que iba a forjarme a través de mi voluntad. El verdadero desafío aún tardaría en llegar, pero la muerte del inconsciente les perseguiría sin tregua hasta que todas sus voces se aunasen en el silencio de sus pecados...

El portal apareció entre las sombras y me acerqué despacio hacia él. Un frío gélido trató de retenerme, pero lo ignoré. Sola, traspasé el umbral.



Continuará...